
Personas participan en una protesta frente al edificio del Parlamento en Tokio, Japón, el 8 de abril de 2026. (Xinhua/Jia Haocheng)
(Multimedia) Resumen: Decisión del Gobierno japonés de revisar títulos de rango de las Fuerzas de Autodefensa genera dudas
TOKIO, 26 abr (Xinhua) — La decisión del Gobierno japonés de revisar los títulos de rango de las Fuerzas de Autodefensa, así como su intento de presentar un proyecto de ley a la Dieta (Parlamento) este año, han provocado preocupación y escepticismo generalizados en el país.
Dentro de los cambios llama la atención el de sustituir la palabra “issa”, que significa literalmente “primer oficial de campo”, por “taisa”, un término utilizado por el antiguo Ejército Imperial Japonés antes y durante la Segunda Guerra Mundial.
Desde su creación en 1954, las Fuerzas de Autodefensa han adoptado títulos de rango distintos a los de otros países, lo que refleja las limitaciones constitucionales que las han posicionado como una entidad distinta a un Ejército convencional.
La nueva medida marcaría la primera revisión de los títulos de rango de las Fuerzas de Autodefensa y un cambio importante en su política de larga data, informó el sábado el periódico Yomiuri Shimbun.
Los comentarios que expresan preocupación y escepticismo sobre la medida se han extendido por las redes sociales. Un internauta escribió que “títulos como ‘taisa’ eran utilizados por el antiguo Ejército Imperial Japonés. ¿Por qué adoptarlos ahora?”.
Otro comentó que “el Gobierno afirma que los cambios buscan crear un ambiente de trabajo con un sentido de honor y orgullo y alinearse con los estándares internacionales, pero ¿acaso los títulos actuales no pueden generar ese mismo sentido? En esencia, esto refleja la postura derechista de la Administración Takaichi”.
Kazutaka Kimura, veterano escritor militar japonés, calificó sin rodeos el plan de cambio de nombre como una “política estúpida”.
Ryo Tsunoda, investigador sénior de la Universidad Ritsumeikan de Japón, señaló que la Fuerza Terrestre de Autodefensa se ha distanciado deliberadamente del antiguo Ejército Imperial Japonés como reflexión sobre las responsabilidades de Japón en la guerra.
Añadió que aún cabe dudar de que la sociedad japonesa, como afirma el Gobierno de la primera ministra, Sanae Takaichi, vea el cambio de nombre simplemente como una forma de generar respeto hacia las Fuerzas de Autodefensa.



