(Multimedia) Especial: Chile celebra vendimia en valles norteños de Los Andes

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Por Valentina Bastías Atias

VALLE DEL ELQUI, Chile, 19 mar (Xinhua) — La vendimia en el caluroso norte chileno tiene a los campesinos de los valles andinos atareados con la cosecha y molienda de las jugosas y aromáticas uvas verdes, la materia prima del pisco, el destilado más popular en el país sudamericano.

“En el valle hacemos un trabajo artesanal, manual y fundamental para la producción de pisco”, dice a Xinhua el operario de la pisquera Fundo Los Nichos, Gastón Palacios.

“Cuando llegan los camiones cargados de uvas, nosotros las molemos y después trasladamos los jugos con bombas hacia las cubas de fermentación”, explica el trabajador, que fuera de los meses de vendimia, entre febrero y marzo, se dedica a la carpintería.

El vino blanco resultante se hierve con leña o gas y se enfría en los tradicionales alambiques de cobre, hasta que se condense y destile para que luego el “corazón” del destilado se ajuste a la graduación establecida con agua mineralizada.

Para los chilenos, el pisco es un emblema cultural con un arraigo comparable al del vino y su elaboración consiste en un proceso lento de varias etapas, desde la vid hasta su embotellado en vidrio.

Palacios ve caer la pulpa y vigila con atención que la despalilladora no se trabe con los tallos y el orujo de la uva, restos que se utilizarán para fertilizar 6.500 hectáreas de cultivo distribuidas en las regiones de Coquimbo y la desértica Atacama, ambas en el norte chileno.

“Me gusta venir cada año a trabajar a la vendimia. Es entretenido. El pisco de acá es uno de los mejores, porque se mantienen las formas antiguas de trabajar con esta uva que, al crecer en altura, tiene una cáscara más gruesa, con más azúcar y sabor”, afirmó el empleado de la destilería más antigua activa en Chile, que data de 1868.

Imagen cedida por la Fundación Imagen de Chile del 24 de febrero de 2026 de un camión cargado con uvas pisqueras llegando a la destilería Fundo Los Nichos durante la temporada de vendimia, en el Valle del Elqui, en la región de Coquimbo, en el norte de Chile. (Xinhua/Fundación Imagen de Chile)

En el Valle del Elqui, cuna del pisco en la región de Coquimbo y de la Premio Nobel de Literatura (1945), Gabriela Mistral, ese destilado es preparado desde el siglo XVIII por pequeños agricultores asentados en las faldas cordilleranas de Los Andes, cuando Chile era una de las tantas colonias españolas en América.

Desde 1931, el licor posee la denominación de origen más antigua de América y la segunda del mundo, después del oporto portugués, categoría que delimitó la fabricación a dos regiones chilenas del llamado Norte Chico, con solo un puñado de cepas autorizadas.

En la actualidad, Chile produce en promedio 35 millones de litros anuales, en su mayoría para el mercado interno y unos 2.800 pequeños campesinos abastecen con uvas a 25 empresas nacionales de pisco.

El gerente de la asociación gremial de productores Pisco Chile, Manuel Schneider, señaló a Xinhua que la vendimia “es una temporada bastante esperada” en el norte andino, que se extiende entre finales de verano y otoño del hemisferio sur.

“Por el lado productivo, es el inicio del proceso de producción de pisco que emplea a más de 30.000 personas”, sostuvo.

Mientras recorría las parras, señaló que la comunidad aprovecha esta época para realizar fiestas y actividades turísticas, como rutas patrimoniales que cuentan las historias de las familias pisqueras, el proceso de preparación del pisco y la manera en que ha evolucionado con el paso de los años.

En medio de los festejos, se recrea el pisado de uvas en recipientes de madera, una tradición ancestral que consiste en aplastar los racimos con los pies al compás de música folclórica.

Imagen cedida por la Fundación Imagen de Chile del 24 de febrero de 2026 de parras plantadas en el Valle del Elqui, en la región de Coquimbo, en el norte de Chile. (Xinhua/Fundación Imagen de Chile)

Durante el verano, la sinuosa carretera de 240 kilómetros que conecta la costa chilena con la cordillera argentina y que atraviesa los pequeños pueblos de Vicuña, Paihuano y Pisco Elqui, se llena de camiones fruteros y miles de turistas atraídos por los viñedos y cielos despejados, ideales para la observación astronómica.

Los recién casados Christine y Chris viajaron por primera vez a Chile desde la ciudad estadounidense de Chicago en plena luna de miel y en el valle probaron el pisco mezclado con jugo de limón, un cóctel típico de la zona.

“No sabíamos nada sobre el pisco. Estamos sorprendidos por su sabor y aprendiendo todo, para luego contarles a nuestros amigos, porque en Estados Unidos es más popular el whisky”, comentó Chris, de 53 años.

En una porción del norte chileno, el clima seco con cerca de 300 días de sol al año y ríos surtidos por el deshielo, han permitido desarrollar una tradición pisquera familiar y cooperativa, que se transmite por generaciones y es motivo de orgullo entre la población local.

La industria pisquera busca conquistar ahora los mayores mercados de Asia, Europa y América con un producto “premium” de origen ancestral, pensando en restaurantes, hoteles, bares y puntos de venta exclusivos.