
Imagen del 27 de febrero de 2026 de personas protestando durante una manifestación frente a la Oficina de la Primera Ministra, en Tokio, Japón. (Xinhua/Jia Haocheng)
(Multimedia) Se registran protestas en Japón por despliegue de misiles de largo alcance
TOKIO, 1 abr (Xinhua) — El martes por la tarde se organizaron diversas manifestaciones en Japón, en las que los ciudadanos expresaron su firme oposición a la decisión del Gobierno de desplegar misiles de largo alcance en el país.
Más temprano ese mismo día, el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, informó a los medios que misiles de largo alcance con capacidad de contraataque habían sido desplegados en las prefecturas de Kumamoto y Shizuoka, medida que ha generado oposición interna.
Según reportes de medios japoneses, el Ministerio de Defensa estacionó una versión terrestre del misil guiado tierra-mar Tipo 12 mejorado en el Campamento Kengun de Kumamoto, y proyectiles planeadores de hipervelocidad para la defensa insular en el Campamento Fuji, en Shizuoka.
Kyodo News describió la medida como la primera adquisición por parte de Japón de una capacidad de contraataque, marcando un cambio respecto a la política exclusivamente defensiva del país bajo su Constitución pacifista.
En Tokio, grandes multitudes se congregaron frente al Ministerio de Defensa pese a la intensa lluvia, coreando consignas como “¡Detengan el despliegue de misiles de largo alcance!”, “¡Den una explicación razonable al público!”, y “¡No a los preparativos de guerra!”
“En los últimos años, el Gobierno japonés ha mencionado con frecuencia la llamada ‘crisis del Este de Asia’ y la ‘contingencia de Taiwan’, generando inquietud constante, pero no entendemos de dónde surgen estas crisis”, dijo a Xinhua Hiromi Yamazaki, participante en las manifestaciones y quien afirmó que el despliegue expone “la naturaleza peligrosa del Gobierno japonés”.
Otro manifestante, Ikeda, argumentó que el despliegue da prioridad a la expansión militar, sin tener en cuenta en absoluto las preocupaciones de los residentes. Mientras, Kazuya Tsukamoto añadió que la cuestión no había sido un tema destacado en las recientes elecciones a la Cámara de Representantes y que parecía haberse impulsado con rapidez, creando una sensación de hecho consumado. Criticó el enfoque impositivo como “totalmente irrazonable”.
Una manifestante de la prefectura de Ibaraki expresó su preocupación por posibles despliegues cerca de su hogar, donde hay una base de las Fuerzas de Autodefensa, y advirtió que la medida podría ser inconstitucional, generando temores sobre sus implicaciones más amplias.
Medios locales reportaron que residentes cercanos a los campamentos Kengun y Fuji también organizaron protestas, exigiendo la retirada de los misiles. En el Campamento Fuji, un manifestante acusó al Gobierno de romper promesas con las comunidades locales y proceder sin reuniones explicativas.
Mientras tanto, Masahiro Sakata, exdirector general de la Oficina de Legislación del Gabinete de Japón, señaló que, según el Artículo 9 de la Constitución, Japón debería poseer únicamente capacidades necesarias para la autodefensa. Sin embargo, advirtió que con la flexibilización gradual de las restricciones sobre la defensa colectiva, Japón podría usar la fuerza incluso sin estar bajo ataque directo.
El despliegue de misiles de largo alcance, alertó, permite que Japón pueda atacar objetivos en el extranjero, lo que sugiere que el Artículo 9 se ha vuelto efectivamente simbólico.







