Brasil adjudica 18.900 MW en subasta para reforzar seguridad energética
SAO PAULO, 19 mar (Xinhua) — Brasil, la mayor economía de América Latina, adjudicó este miércoles unos 18.900 megavatios (MW) de potencia en la subasta de reserva de capacidad de 2026, un mecanismo con el cual busca reforzar la seguridad del sistema eléctrico nacional. La subasta, realizada por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica, el Ministerio de Minas y Energía y la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica, seleccionó 100 proyectos, con una potencia instalada total de 29.700 MW y una potencia contratada de 18.900 MW. El resultado prevé ingresos por 515.700 millones de reales (unos 99.000 millones de dólares) durante la vigencia de los contratos, además de inversiones por 64.000 millones de reales (unos 12.281 millones de dólares) y un ahorro estimado de 33.600 millones de reales (6.447 millones de dólares), de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Energía. Este tipo de subasta no contrata necesariamente la energía que será consumida de inmediato, sino la disponibilidad de potencia, es decir, la capacidad de generación que puede ser activada en horas críticas, como al inicio de la noche o en situaciones en que las hidroeléctricas no alcanzan para atender toda la demanda, con el objetivo de dar mayor confiabilidad al Sistema Interconectado Nacional y reducir el riesgo de problemas de abastecimiento eléctrico. En esta edición fueron contratadas centrales termoeléctricas a gas natural y a carbón mineral, así como ampliaciones de hidroeléctricas existentes, ya que las térmicas son vistas por el Gobierno como una fuente de respaldo para el sistema porque pueden ser despachadas cuando cae la generación hidráulica o aumenta el consumo, aunque suelen implicar mayores costos y un impacto ambiental más elevado que las fuentes renovables. El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, afirmó que el resultado del remate ayuda a resolver el déficit de potencia del país para la próxima década y sostuvo que la contratación competitiva por subasta puede resultar menos costosa que una contratación de emergencia en momentos de escasez. Silveira afirmó además que este podría ser uno de los últimos remates de energía no renovable promovidos por el Gobierno brasileño.







