
Primeros ministros de Dinamarca y Groenlandia reafirman unidad y rechazo a reclamos externos
OSLO, 13 ene (Xinhua) — La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ofrecieron una conferencia de prensa conjunta hoy martes por la tarde, donde expresaron un firme y unificado rechazo a los reclamos externos sobre Groenlandia. Frederiksen enmarcó la postura como una cuestión de principio fundamental. “Esto no se trata sólo de Groenlandia o del Reino. Se trata del hecho de que las fronteras no deben ser cambiadas por la fuerza, que ningún pueblo puede ser comprado. Y se trata de garantizar que los países pequeños no teman a los países grandes”, afirmó. “No estamos defendiendo sólo nuestros propios intereses, sino también el orden mundial sobre el que las generaciones anteriores construyeron nuestra democracia”, declaró, y subrayó el vínculo inseparable con el Reino Danés. Enseguida, Frederiksen dirigió sus palabras directamente al pueblo de Groenlandia a través de las cámaras: “Queridos compatriotas groenlandeses, deben saber que estamos con ustedes”. Por su parte, el primer ministro Nielsen dijo que “Groenlandia no quiere ser parte de Estados Unidos”. “Nuestro objetivo y deseo sigue siendo el diálogo pacífico basado en la cooperación, con respeto a nuestra posición constitucional, el derecho internacional, nuestro derecho a nuestro propio territorio, y nuestro derecho a la autodeterminación”, añadió. El ministro de Relaciones Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, y la ministra de Relaciones Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, asistirán el miércoles a un diálogo en Washington con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y con el secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, informó hoy la prensa local danesa. Las próximas conversaciones tendrán lugar en medio de sostenidas tensiones, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, desde que regresó al cargo en 2025, ha expresado repetidamente su deseo de “obtener” Groenlandia y no ha descartado el uso de la fuerza. Fin






